El legado de Hugo Chávez

Propuesta del Candidato de la Patria Comandante Hugo Chávez Para la gestión Bolivariana socialista 2013-2019. Via: http://forajidosdelanetwar.blogspot.com/2012/11/caricaturas-e-imaginarios-en-la.html

Hace un año el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció la muerte de Hugo Chávez.  Chávez fue el líder de la Revolución  Bolivariana en Venezuela y gobernó el país durante 14 años.  Maduro fue juramentado luego Presidente y recientemente ganó la reelección popular con una campaña que prometía continuar  con el legado de su mentor.

En el 2013, los datos del legado que dejaban los 14 años del gobierno socialista presentados por el Centre for Research on Globalization y por la Embajada Venezolana en los Estados Unidos son reveladores:

  • Venezuela cuenta con servicios de salud y educación universales gratuitos. Antes, 70% de los venezolanos no tenía acceso a servicios de salud.
  • Se eliminó el analfabetismo en el país.  Antes, 40% de los venezolanos eran analfabetos.
  • En los últimos 10 años, el PIB venezolano ha crecido al ubicarse en un nivel alrededor de los 300 mil millones de dólares. Esto representa un crecimiento sustancial frente a la década de los noventa cuando el PIB del país no llegaba a los 100 mil millones de dólares.
  • Se redujo en un 40% el costo de los productos de la canasta básica.
  • Aumentó el salario mínimo en más del 600%
  • Redujo el desempleo del 20% al 6%
  • El Índice de Desarrollo Humano (IDH) en Venezuela aumentó de 0,69 en  1998 a 0,84 en  2008, lo cual eleva a Venezuela a ser un país con rango de desarrollo humano medio a uno con rango alto.
  • De 2008 a 2012, el IDH descendió a 0,748 y alcanza el puesto 71 de 187 naciones y territorios que participaron de la medición.
  • Venezuela ocupa el puesto 71 entre los 179 países que figuran, según el informe anual del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad de ingresos, alcanzaron en 0.390 en 2012, el nivel más bajo en la historia de Venezuela y el más bajo en el Continente latinoamericano. En 1998, era de 0,4865.
  • Desde 1999, Venezuela incrementó sus relaciones comerciales con otros países en el hemisferio, así como con otras regiones del mundo. La mayor parte del comercio de Venezuela continúa siendo llevado a cabo en la región, con alrededor del 70% de las exportaciones de petróleo con destino a los países de las Américas, y los mercados de América del Sur, América Central y el Caribe están ganando importancia.
  • En 2012, un año antes de la muerte de Chávez, Venezuela era el tercer socio comercial más grande de Estados Unidos en América Latina y el número 14 más grande en el mundo, además de ser el cuarto proveedor de petróleo a EE UU.

Pero no todo ha sido fácil de conseguir en esta bonanza de estadísticas sociales y los drásticos cambios en el nivel de vida del pueblo venezolano han sido el resultado de muchos sacrificios impuestos en la población venezolana.

Con el ascenso de Chávez y el éxito inmediato de los cambios socioeconómicos en la población, la élite política chavista se aseguró el poder absoluto al conseguir el voto mayoritario en elecciones democráticas gracias a millones de venezolanos beneficiados por las reformas socialistas.  Este poder absoluto (democrático) permitió al gobierno socialista continuar con su plan e imponer restricciones a la libertad de expresión de la oposición, expropió sin muchos problemas industrias, eliminó fácilmente y sin mucha oposición el derecho a la propiedad privada y capturó los ahorros de millones de venezolanos.

Para Maduro, Chávez y muchos otros ideólogos socialistas antes de ellos, cualquier medio era justificable para la consecución del ideal revolucionario socialista.  Latino América, que durante décadas sirvió de laboratorio para experimentos económicos y políticos de líderes del mundo desarrollado fue la arena idónea para regresar a la dulce tentación socialista que había sido lograda con relativo éxito en otros continentes.

La fórmula del legado de Chávez es simple y poderoso:

Populismo anti-imperialista

+

petróleo nacionalizado

=

Socialismo clientelista 

Titulo: Sembrar petróleo. Por Emiliano Teran Mantovani. via: http://forajidosdelanetwar.blogspot.com/2012/11/caricaturas-e-imaginarios-en-la.html

La movilización y apoyo de los votantes en una nación democrática es fácil de conseguir cuando se posee el capital económico, político y/o militar para ofrecer al pueblo una salida de los sistemas de economía mixta extractivos que durante el siglo XX fueron implementados por las naciones desarrolladas del Norte Global y que fueron apoyadas por elites patrimonialistas en los territorios del Sur. El éxito de la revolución Bolivariana aseguró para otros países interesados en este experimento una segura y jugosa fuente de donativos para facilitar el efecto domino socialista que tanto temieron los ideólogos realistas gringos durante la Guerra Fría.  Sin duda, el legado de Chávez sigue vivo un año después de su muerte.

En los últimos dos meses la movilización de un importante grupo de la población venezolana causó manifestaciones en las ciudades más importantes del país.  Los manifestantes tenían muchas peticiones que iban desde reclamos por la corrupción del partido gobernante, reclamos por los altos índices de inflación que afronta el país y solicitudes de renuncia de los líderes de la revolución bolivariana.

Independientemente de cuántos  años más dure el partido revolucionario en el poder es seguro que su legado fue la implementación de una exitosa revolución socialista clientelista sostenida en la venta de petróleo a las economías mixtas del resto del mundo que mejoro los índices de desarrollo humano como nunca antes habíamos visto.  Así es que mientras el mundo siga dependiendo del oro negro, el mundo seguirá escuchando del legado de Chávez.

Este caro legado ha costado la libertad y los derechos de propiedad de miles de individuos. Venezuela sigue y continuará enfrentando desafíos en materia de seguridad, pues la tasa de homicidios de la región es la más alta del mundo. El regimen chavista es diariamente acusado de corrupción, incompetencia y la probabilidad de que esto cambie no es del interés de nadie. El año pasado la inflación fue del 56% y la escasez de productos básicos continuó agudizándose hasta este año.  Caracas se ha convertido en una de las ciudades más caras del mundo ocupando el puesto #6 según datos del WSJ.

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Plebiscito: la solución para los problemas de Nicolás Maduro

Foto: Reuters

El día de ayer el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, envió  un duro mensaje a los opositores que desde hace mes y medio fueron a las calles a exigir cambios en el gobierno y los culpó de la crisis social que sufre el país. “Fascistas, uno por uno los voy a capturar, uno por uno voy por ustedes”, sentenció Maduro, y afirmó que todos estos grupos “le verán la cara a la ley”.

Pero en realidad no hay nada de “fascismo” en las ideas y reclamos de los líderes y en los cientos de opositores al gobierno bolivariano que hasta el día de hoy continúan protestando. El fascismo es una ideología política que busca instaurar el corporativismo estatal totalitario y una economía dirigista que regule la vida de los ciudadanos. El fascismo es también una ideología que propone la sumisión del individuo ante un ferviente interés nacionalista y universalista en el que no hay divisiones ideológicas y políticas de izquierda, derecha, etcetera y que condena a todos aquellos que se oponen al mismo. Pero, nada de lo anterior es parte de lo que han dicho en la televisión los manifestaste que aún están en las calles venezolanas.  Es más, ¿acaso la República Bolivariana de Venezuela no es todo lo anterior según lo han demostrado sus violentas acciones represivas?

Desde mi visión minarquista liberal sí lo es.  El interés individual de los ciudadanos venezolanos ha sido puesto en sumisión al interés bolivariano de la república que fundó el ya fallecido Hugo Chávez.  Además, el gobierno bolivariano de Chávez y de Maduro en repetidas ocasiones ha negado tener una posición específica en el espectro político de izquierda y derecha, y ha volcado esta discusión al espectro de la lucha constante que debe sufrir el nacionalismo bolivariano ante la amenaza imperialista de los Estados Unidos de América y de sus títeres en otros gobiernos latinoamericanos.  Maduro ha insistido que esta manifestación es producto de una campaña imperialista de parte de los Estados Unidos en contra de su gobierno democrático.

¿Cómo es entonces que Nicolás Maduro acusa de fascistas a los opositores del mismo sistema e ideología que me parece él y su partido han establecido en Venezuela?  y  ¿qué podría el liderazgo manifestante aprovechar de la postura del Presidente Maduro?

Al llamar a la oposición “fascista”, Maduro implica que su gobierno es el antónimo del fascismo y el antónimo del fascismo es la democracia.

Sin duda, el gobierno de Maduro fue electo con mecanismos democráticos y este mecanismo legitimó su gobierno. Sí, su gobierno fue electo mediante una democracia representativa nos guste o no.  Punto y final.

Pero también es uno de los principios de cualquier gobierno democrático y representativo que, en ocasiones, los mismos pueden ser criticados cuando los los líderes han estado en el poder por mucho tiempo.  Existen mecanismos democráticos para resolver estos problemas y Maduro insiste en ignorarlos mientras pone en riesgo la vida de los ciudadanos a quienes prometió defender cuando ganó las elecciones.  Maduro olvida o ignora que una característica que suele acompañar a las democracias es el derecho de sus ciudadanos a opinar distinto y sin temor de ser enviado a prisión por sus ideas.  Cuando un grupo amplio de la sociedad insiste en que es necesario confirmar la legitimidad de un gobierno se pueden tomar muchas acciones que no son necesariamente la represión y la amenaza del uso de la fuerza policial.  Así, una decisión consistente con la democracia de un líder democrático debería de ser utilizar uno de los mecanismos de la Democracia.  El mecanismo idóneo para esta situación de inestabilidad se llama Plebiscito o más específico, un referéndum consultivo.  Al realizar un referéndum, el Presidente Maduro podrá consultar a los venezolanos que lo eligieron si están de acuerdo con que el continúe gobernando y fortalecerá la legitimidad de su gobierno con el pueblo venezolano.

Al inicio de las manifestaciones que ya han costado la vida de varios ciudadanos venezolanos, los reclamos eran la escasez de productos básicos, los altos índices de criminalidad y los reportes de violaciones a los derechos humanos que han manchado el gobierno de Nicolás Maduro. El Presidente Maduro es la única persona con el poder de evitar que una sola gota más de sangre inocente sea derramada.

Si el Presidente Maduro es en realidad un líder democrático permitirá que cualquier opinión, por muy débil o pequeña que sea,  sea considerada no una amenaza fascista sino un sentimiento de inconformidad válido de discutir.  En las manos del Presidente Maduro está que su gobierno sea recordado como  el de un absolutista del corte “L’État, c’est moi” o como un demócrata forjador de la Libertad y la Democracia en imitación del gran líder Nelson Mandela. Ojalá y la palabra referéndum empiece a sonar más y más en las próximas semanas para que la paz regrese al vecino país sudamericano.