El grave error del libertarianismo guatemalteco en el juicio contra el ex-dictador Efraín Ríos Montt

Justicia

El presente artículo busca conversar con un grupo específico de personas: libertarios y/o simpatizantes con las ideas libertarias que han tomado una postura pública en defensa de los generales Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez, acusados de los delitos de genocidio y crímenes de lesa humanidad durante los años 1982-83 en Guatemala quienes no han dicho, también, y con el mismo peso en sus artículos impresos, entrevistas y demás presentaciones públicas que exigen se haga justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra civiles durante el gobierno de facto de estos militares y por los crímenes cometidos durante los 36 años de conflicto armado por el ejército y la guerrilla.

Es con estas personas con quienes me gustaría conversar por unos instantes para presentarles mis puntos en contra de la actitud equivocada que creo han tomado al defender a estos políticos.  Espero que luego de esta conversación encontremos puntos en común y ustedes puedan re direccionar sus energías a defender ideas y valores más importantes que los que hasta ahora han realizado.

Empiezo con un poco de contexto,

Ríos Montt es acusado del delito de genocidio y crímenes de lesa humanidad mientras gobernó el país luego de que este tomara el control del gobierno del país liderando un golpe de Estado.  Ríos Montt como Presidente de facto y Mauricio Rodríguez como Jefe de Inteligencia del gobierno de facto implementaron y continuaron con estrategias militares en la lucha contra guerrilleros insurgentes en distintas regiones del país.  Según la evidencia existente, las estrategias implementadas por estos militares no fueron planes personales ni buscaban concretar una política de gobierno genocida.  Tal y como ellos han aceptado en sus declaraciones, las decisiones de estos militares eran eliminar la amenaza guerrillera que vivía escondida en las montañas selváticas del departamento de Quiché en Guatemala y que amenazaba su poder en el control del uso de facto y amenaza de facto de la fuerza del Estado guatemalteco que recién habían capturado.  Porque acá es muy importante resaltar que estos militares recién habían tomado el poder por un golpe de estado.

Los insurgentes fueron civiles guatemaltecos y extranjeros que se sublevaron y armaron para luchar contra el ejército en la búsqueda de promover el  colapso y caída del gobierno guatemalteco desde que tomaron las armas en 1960.  En aras de alcanzar este fin, los guerrilleros emplearon actos terroristas y se refugiaron en la selva del departamento de Quiché durante gran parte del conflicto armado.  Este mismo territorio era habitado desde cientos de años atrás, por grupos indígenas Uspantekos, Ixiles, Sacapultecos, Quiché, entre otros.  Aprovechándose de estos grupos indígenas; la guerrilla los manipuló y utilizó como escudos humanos y fuente de provisiones.  El ejército que buscaba eliminar la amenaza insurgente en la decada de los 70s empezó a implementar estrategias militares en contra de la guerrilla y en contra de (y a pesar de) civiles que habitaban los pueblos, caseríos, aldeas y laderas de esta región aislada del país con tal de derrotarlos.  Entre las estrategias documentadas que fueron implementadas por estos militares (y también por otros militares en el poder en gobiernos anteriores) se encuentran masacres, asesinatos, torturas y violaciones en contra de hombres, mujeres y niños que habitaban en la región antes mencionada cometiendo así crímenes de lesa humanidad.  La guerrilla también implementó estrategias en contra de las poblaciones de civiles en esa región y también hay evidencias de crímenes de lesa humanidad cometidos por estos actores.

Brevemente he intentado mencionar un contexto relevante para continuar esta conversación con usted lector libertario y/o simpatizante con las ideas libertarias.

Ahora, me gustaría explicarle por qué está usted cometiendo un grave error al tomar una postura en favor de estos militares al decir o escribir que estos militares no cometieron genocidio y no mencionar y exigir, TAMBIEN, que estos militares pueden y deben ser acusados de los crímenes de lesa humanidad cometidos contra cientos (o miles) de miembros mestizos y de distintas etnias indígenas en el departamento de Quiché durante los años 1982-83 de los cuales se han presentado y recabado evidencias y testimonio orales de sobrevivientes.

Creo que usted libertario está cometiendo un terrible error al dar más valor a la libertad de estos acusados debido a que según usted no hay evidencias suficientes de las acusaciones de genocidio.  Comprendo que para usted libertario, el valor de la libertad individual sea el valor supremo y que, el mismo, esté por encima de otros valores.  Sin embargo, yo creo que la libertad individual no es el valor supremo puesto que ese valor es la vida humana y al defender la libertad de estos militares acusados usted como líder de opinión amante de las ideas de la libertad está fallándonos.

El valor supremo es en mi opinión la vida feliz.  La vida, como valor supremo del individuo es el único valor que, teniéndolo, le permite al hombre buscar otros valores (incluyendo la libertad). La vida es el punto de origen desde el cual se deriva el concepto de valor mismo.  Sin esta no podemos valorar y buscar fines.  La vida es necesaria para que el individuo decida actuar en busca de la felicidad como propósito moral supremo.  Y note que menciono la vida feliz y no la vida infeliz.  Porque solamente la vida en búsqueda de la felicidad es la vida moral.  Cuando vivimos sin buscar la felicidad (cuando actuamos dañando, atentando o lastimando nuestra vida física y emocional) estamos desperdiciando nuestra vida y estamos actuando en contra de ella.  De la misma manera, cuando el sistema de gobierno en el que vivimos deja de proteger y velar por que todos los ciudadanos vivamos una vida feliz y empieza a utilizar y fomentar acciones que atentan contra la vida de sus miembros este gobierno está actuando en contra del valor supremo de la vida feliz del colectivo de ciudadanos que gobierna.  Note que menciono el colectivo de  ciudadanos que es gobernado debido a que estos ciudadanos son miembros voluntarios (e involuntario y a veces incluso no enterados) de una agrupación, de una sociedad civil, de un pueblo, de una nación, de un estado desde el momento en que conscientemente se asientan, votan, opinan o critican los actos de los gobernantes.

Así, en el sistema de gobierno dictatorial (y sin apoyo en ausencia de un proceso democrático de elecciones) que se impuso sobre la vida de civiles guatemaltecos durante los años 1982-83 por el gobierno de facto de Ríos Montt, las acciones que este dictador y su cúpula de mando tomaron en contra de los civiles (incluyendo los civiles insurgentes) fueron todos y cada uno, actos criminales que deben ser juzgados con todo el peso de nuestras leyes vigentes.  Estos gobernantes de facto no buscaban, tal y como ahora argumentan, proteger el gobierno de Guatemala.  Ellos mismos se encargaron de derribar y colapsar el gobierno de Guatemala al haber dado un golpe de Estado el día 23 de marzo de 1982 cuando violentaron el derecho de todos los guatemaltecos de buscar su felicidad al colapsar el gobierno democrático existente, capturar las fuerzas armadas y someter bajo su poder militar todo el territorio nacional.

Luego de que Ríos Montt diera un golpe de Estado y capturara el gobierno del país, el Presidente de facto suspendió la vigencia de la Constitución, vulneró la legitimidad institucional del Estado guatemalteco, e implementó la violencia y la amenaza de violencia para reemplazar al gobierno civil y electo democráticamente, por un gobierno militar dictatorial.  Todas las estrategias que este militar y su grupo de mando tomaron durante su gobierno en contra de la guerrilla fueron, por lo tanto, actos en contra de civiles que pueden y deben ser entendidos como crímenes de lesa humanidad.

En este sistema de gobierno dictatorial establecido por el dictador Efraín Ríos Montt durante los años 1982-83 la libertad de todos los ciudadanos fue coartada y limitada por el golpe de estado.  Pero más importante aún fue que la vida de todos los ciudadanos fuera sujeto de la amenaza del uso de la fuerza por el gobierno golpista.

Concluyendo,

Entiendo que su preocupación por la libertad sea profunda.  Aplaudo su amor por la libertad individual y entiendo el que tenga como un importante valor la limitación del poder del gobierno para dirigir y controlar nuestra vida en sociedad.  Sin embargo, debo insistirle que el valor más importante de los humanos es la vida y el acto de vivir felices.

Su actitud estimado libertario al rechazar el juicio en contra de Ríos Montt podría ser mucho más beneficiosa para usted, para su familia y para el resto de los guatemaltecos si dirigiera sus energías a otro objetivo más valioso.  Si en lugar de estar utilizando sus energías en defender la inocencia de estos generales por el delito de genocidio usted empezara a exigir un nuevo juicio contra el ex dictador Efraín Ríos Montt y sus líderes de mando por el delito de crímenes de lesa humanidad  durante su gobierno, usted estaría haciendo justicia no sólo a su más alto valor: la libertad individual, sino también estaría haciendo justicia al valor de todos los ciudadanos guatemaltecos que vieron su libertad individual ser coartada por el gobierno de facto que ejecutó y dirigió crímenes de lesa humanidad en los casos que han sido documentados por las evidencias materiales y los testimonios orales.

Aún está usted a tiempo de ser un agente de cambio positivo.  Aún estamos a tiempo de hacer justicia por los verdaderos y más importantes valores.  Aún estamos a tiempo de llevar a la justicia a los culpables de terribles crímenes y empezar a construir un mejor futuro para nuestro país.

22 thoughts on “El grave error del libertarianismo guatemalteco en el juicio contra el ex-dictador Efraín Ríos Montt

  1. Yo no defiendo al General Ríos Montt sino al principio del debido proceso. De la misma manera que él estuvo acusado, mañana podría estar un comandante guerrillero y con la misma vehemencia se deben respetar sus derechos constitucionales. Aceptar esta monstruosidad jurídica no es más que institucionalizar linchamientos con cara de juicios. Por el bien de nuestro país, no se debe permitir que el fin justifique los medios.

    • Estimado José Raúl, sin duda su columna en la Prensa Libre del 23 de marzo de 2013 deja muy claro su postura en este tema: http://www.prensalibre.com/opinion/Juicio-siglo_0_889711040.html Gonzales, José Raúl (2013) Juicio del Siglo. Prensa Libre. 26 de marzo.

      Lamentablemente otras personas no han sido claras desde el inicio respecto a qué (o quién) defienden y por qué o qué están discutiendo. Estoy totalmente de acuerdo en que La Constitución Política de la República de Guatemala, sus leyes y los tratados internacionales deberían de ser observados rigurosamente en la persecución, juzgamiento y sanción de cualquier acusado. Permitir que la garantía del debido proceso sea violada en un caso abriría las puertas para que el mismo sea violado en el futuro.

      Especulo (no tengo evidencias) que la violación del debido proceso en Guatemala parece ser más una costumbre que una excepción en Guatemala y el debido proceso mismo se convierte en ocasiones el aliado perfecto de los abogados. De ser así, el ex general saldrá libre y la sentencia del tribunal no tendrá lugar. Y como en Guatemala seguimos el principio de “Única Persecución” en el Código Procesal Penal, el ex general no podría volver a ser perseguido penalmente por el mismo hecho? Esto también resultará en lo que menciona en su columna y no se conseguirá hacer “justicia para las víctimas de la guerra” (conflicto armado interno).

      Es lamentable lo ocurrido con este juicio. Porque los crímenes ocurridos en las torturas, masacres y violaciones seguirán quedando impunes mientras la población continúe confiando ciegamente en los dictámenes del gobierno de turno.

  2. Continuando con la intensión de tener una conversación, me gustaría agregar mis comentarios. Me gusto mucho la primera parte del artículo pero me perdió el salto hacia defender el por que si hubo genocidio. Mi opinión es que existe una confusión respecto al tema, yo no estoy defendiendo al General Montt, él es culpable de muchas cosas, pero ante esto es solo un simbolo de una discusion mucha mas seria. Yo estoy defendiendo la historia de mi país y me considero tan patriota como usted al hacerlo. El genocidio denota una intención y esa intención lo vería yo en actos como: culpar al grupo étnico de los problemas, perseguir al grupo no sólo en su área territorial histórica sino donde se encuentre, exclusión completa del grupo de muchos aspectos de la vida diaria, por mencionar algunos. Ahora, las masacres (que eso si no se pueden negar) no llegan a este tipo de discurso o acciones.

    • Estimado Alejandro,
      Lamento que no haya quedado ciento por ciento claro. No buscaba defender la acusación de genocidio. Mi intención era dejar claro que aún cuando hay evidencias (o ausencia de la misma) que demostrasen el genocidio sí existen evidencias claras y contundentes de violaciones de los derechos individuales en manos de militares y guerrilleros. Y que, por lo tanto, las plumas libertarias debieron ser explícitas al declarar que lo que defendían era el debido proceso y el que se hiciese justicia por los verdaderos crímenes cometidos por militares y guerrilleros dependiendo del evento histórico en cuestión.

      Un genuino libertario defiende y cree en un principio FUNDAMENTAL: que el fin NO justifica los medios. Ningún libertario jamás apoyaría la violación de los derechos individuales con tal de rescatar cualquier sistema político (en este caso: Guatemala) de X o Y grupo que lo amenacen. Porque es en la defensa de los derechos individuales que radica la esencia del pensamiento clásico liberal en especial cuando se trata de defender los derechos individuales de personas en el poder. De ahí que el pensamiento anarco-capitalista, entre otros movimientos filosóficos, hayan encontrado sus fundamentos morales también en las ideas clásico liberales.

      Sin notarlo, estos escritores se convirtieron en voceros de grupos de opinión que apelaban a discursos racistas, negacionistas históricos, militaristas e incluso misóginos cuando el libertarianismo debería de ser La filosofía política enemiga # 1 de estos grupos y voceros.

      Saludos,

  3. Muy buen artículo, bastante imparcial.

    A pesar de considerarme todo lo contrario a libertario -liberal-, como anarcosindicalista, cooperativista, colectivista, comparto la idea de que el valor supremo es la vida, y como bien se aclara, no solo la vida sino que la vida feliz -concepto que no se me había ocurrido y que comenzaré a utilizar-.

    Entrando ya en materia. En efecto creo que los liberarios guatemaltecos dejaron de lado los fundamentos principales de su ideología -la libertad individual, gobierno limitado, principio de no agresión- y se dejaron hipnotizar por una ola mediática, dedicándose inconscientemente a defender una postura “de derecha” sin analizar que en el fondo se estaban convirtiendo en paladines de lo que tanto aborrecen -el estatismo dictatorial, funcionarios públicos impunes, arbitrariedad en el uso del poder gubernamental, agresión a la vida de los individuos y de los grupos, etc.-.

    Como abogado, y haciendo un análisis JURÍDICO del caso, también comparto la idea de que el genocidio en efecto no existió. Lo que estaba aconteciendo en esa época era una guerra ideológica, no racial, ni religiosa, ni étnica.

    Entiendo cual fue la estrategia legal que se utilizó por parte del Ministerio Público para acusar por delito de genocidio ya que la Ley de Reconciliación Nacional, en su artículo 2, expresamente declara: “Se decreta la extinción total de la responsabilidad penal por los delitos políticos cometidos en el enfrentamiento armado interno, hasta la fecha de entrada en vigencia de esta ley, y comprenderá a los autores, cómplices y encubridores de los delitos contra la seguridad del Estado, contra el orden institucional y contra la administración pública, comprendidos en los artículos 359, 360, 367, 368, 375, 381, 385 a 399, 408 a 410, 414 a 416, del Código Penal, así como los contenidos en el titulo VII de la Ley de Armas y Municiones. En estos casos, el Ministerio Público se abstendrá de ejercer la acción penal y la autoridad judicial decretará el sobreseimiento definitivo.”. Los artículos siguientes contiúan con la extintición de responsabilidad penal de autores en ambos bandos. Por otro lado, esa misma ley en su artículo 8, exime la prescripción -no extinción de la responsabilidad penal- para los delitos de genocidio, tortura y desaparición forzada.

    Al analizar las disposiciones legales anteriores es fácil deducir el porqué de la acusación de genocidio, y no crímenes de guerra ni de lesa humanidad. Los cuales ni siquiera están contenidos en el ordenamiento jurídico interno de Guatemala.

    Saludos

    • Estimado Giancarlo,

      Es lamentable que se hayan dejado de lado valores importantes en aras de la conveniencia y la haraganería intelectual. Me cayó como un balde de agua fría leer comentarios y artículos de libertarios que apoyaban el rescate del barco llamado Guatemala a toda costa (incluso, cuando se tratase de violar los derechos de sus ciudadanos). Así como también me pasó, cuando adujeron a discursos racistas para mostrar su rechazo a la movilización de indígenas del área Ixil hace algunas semanas. Para terminar (escrito esta mañana) en comentarios misóginos de catedráticos libertarios que adujeron a la condición de mujer de la jueza como una excusa para sus ataques infundados e irracionales. Todo esto es lamentable…

      Saludos,

    • Lamentable darme cuenta señor Padilla del uso de su artículo para apoyar movimientos de apoyo al general , en mi concepto , sin entender su posición y ánimo libertario . Lamentable que leemos o no leemos y concluimos antojadizamente lo que queremos entender. Loable su artículo y su integridad moral reflejada en lo que interpreto de el , espero algún día tener el placer de conocerlo.

  4. Hasta el momento no escuché a ningún libertario pronunciarse a favor de la “inocencia del general”, como tampoco lo estoy yo. El tema no es si es inocente o no, eso debería ser definido en un tribunal que no esté predispuesto a una resolución. El tema ha sido culpar de algo que no fue. En el comentario anterior se lee: “es fácil deducir el porqué de la acusación de genocidio y no de crímenes de guerra”, un argumento mucho más honesto que el grito de “sí hubo genocidio”, pero que significa es que no importa el delito, lo importante es el castigo y eso altera el sistema.
    Los procesos, defectuosos como sean, deben ser respetados como deberían de serlo las leyes y aplicadas para todos por igual… si se puede acusar de algo que no fue con tal de aplicar un castigo todos estamos en riesgo, cualquiera nos acusará de cualquier cosa y podrá proceder.

    PS. Saber cómo será eso de “vida feliz” sin libertad.

    • Estimado Omarvelz,

      Una vida feliz ie. “vivir en libertad de buscar la felicidad”, sin libertad no existe. Una vida sin la libertad de buscar la felicidad tiene otro nombre: es una vida miserable y/o esclavitud dependiendo de la manera en que la libertad está siendo coartada.

      Esto entonces significa que la libertad es más importante que la vida? No.
      Por qué?
      Porque en X o Y caso se podrá perder la libertad y aún recuperarla (el ejemplo histórico más claro de como se ha recuperado en el pasado son las revoluciones y luchas de independencia, para mencionar algunos casos).

      Ahora, esto significa que la vida es más importante que la libertad? Sí.
      Por qué?
      Porque -hasta el momento- no tenemos ningún ejemplo de personas que tengan el poder de resucitar para luchar por recuperar su libertad.

      Por eso, es que la vida es un valor tan precioso. Solamente protegiendo este valor supremo podemos vivir en paz, vivir en comunidad y buscar todos nuestra felicidad.

      Saludos,

    • Estoy de acuerdo con lo que usted dice. En ningún momento expresé que “no importa el delito, lo importante es el castigo.”. Al contrario, como jurista estoy de acuerdo con que se revise la sentencia y se enacaje el tipo penal correspondiente. Eso también dejaría sin muchos argumentos a fundamentalistas conservadores que hasta se atreven a llamar terroristas a quienes exigen justicia.

      Si se da cuenta, en mi comentario hago la aseveración de que la Ley de Reconciliación Nacional limita en forma expresa la posibilidad de inicar acciones penales por la enorme cantidad de deitos enunciados -y los no enunciados o numerus apertus, dentro de los cuales cabría la inclusión de crímenes de guerra- lo que, no por falta de medios de prueba, sino por limitaciones legales -ley injusta a mi parecer- hubiera reducido enormemente la esperanza de una sentencia condenatoria.

      Y los libertarios, pues expresamente no abogan por la inocencia de “su” general, pero si lo hacen tácitamente con consignas como “eran tiempos difíciles, de decisiones difíciles”, “se hizo lo que se tenía que hacer para defender la patria”, “sin las acciones del general Guatemala hubiera caido en manos del comunismo internacional”, “era un hecho que los locales ayudaban a los guerrilleros”. Además, existe la falacia de “por qué solo juzgan al Ejército y no a la guerrilla”, lo cual es cierto pero, ¿acaso para juzgar al violador primero tienen que juzgar al asaltante?. La ausencia de juicio contra guerrilleros no es un argumento válido para defender la causa del general procesado. Por otro lado, como bien lo dice el autor de la columna, este proceso hizo brotar el racismo que se encuentra enraizado en la mente de los conservadores guatemaltecos, al dirigirse derogatoriamente a las víctimas, tildándolos de indios oportunistas, resentidos, vividores del sistema, involucrados en la industria de la victimización, y yendo todavía más lejos para llamarlos terroristas.

    • Exactamente Giancarlo. Esas justificaciones son terribles y el problema es que una vez son dichas se convierten en bolas gigantes de nieve que las masas repiten. Ojalá que en las próximas semanas estas discusiones se volvieran más mesuradas y se escribieran artículos más pensados. Hoy leí los diarios chapines y noto que hace aún falta darles más tiempo.

  5. Es simple: busque la definición del cargo de genocidio. Esto no pasó en Guatemala.

    • Estimado Juan Manuel,

      Lo invito a leer el comentario del abogado Meini que comentó en este artículo,

      “Como abogado, y haciendo un análisis JURÍDICO del caso, también comparto la idea de que el genocidio en efecto no existió. Lo que estaba aconteciendo en esa época era una guerra ideológica, no racial, ni religiosa, ni étnica.

      Entiendo cual fue la estrategia legal que se utilizó por parte del Ministerio Público para acusar por delito de genocidio ya que la Ley de Reconciliación Nacional, en su artículo 2, expresamente declara: “Se decreta la extinción total de la responsabilidad penal por los delitos políticos cometidos en el enfrentamiento armado interno, hasta la fecha de entrada en vigencia de esta ley, y comprenderá a los autores, cómplices y encubridores de los delitos contra la seguridad del Estado, contra el orden institucional y contra la administración pública, comprendidos en los artículos 359, 360, 367, 368, 375, 381, 385 a 399, 408 a 410, 414 a 416, del Código Penal, así como los contenidos en el titulo VII de la Ley de Armas y Municiones. En estos casos, el Ministerio Público se abstendrá de ejercer la acción penal y la autoridad judicial decretará el sobreseimiento definitivo.”. Los artículos siguientes contiúan con la extintición de responsabilidad penal de autores en ambos bandos. Por otro lado, esa misma ley en su artículo 8, exime la prescripción -no extinción de la responsabilidad penal- para los delitos de genocidio, tortura y desaparición forzada.

      Al analizar las disposiciones legales anteriores es fácil deducir el porqué de la acusación de genocidio, y no crímenes de guerra ni de lesa humanidad. Los cuales ni siquiera están contenidos en el ordenamiento jurídico interno de Guatemala.”

  6. Como siempre falacias y argumentos ad hominem…. O sea, si no estoy de acuerdo con el juicio por genocidio, soy neoliberal…¿Y no existe la “remota posibilidad” que lo que exija un debido proceso? ¡Seamos serios por favor!

    • Estoy completamente de acuerdo con Mario, la Juez no respesto el debido proceso con tal de emitir sentencia y lo peor es que las victimas quedarán sin justicia por que tarde o temprano se harán valer las resoluciones de la CC así como los “n” amparos y saldrán libres.

      Creo que la palabra “genocidio” no es aplicable en el contexto de la guerra ideologica entre terroristas (guerrilleros para que no se escuche fuerte ni se sientan mal) y los militares golpistas; por cierto Lucas García no era civil que yo sepa.

      Las masacres debierón ser juzgadas como tal y para mi se deberia derrogar la ley de reconciliación nacional y juzgar a todos (terroristas y militares) ya que la justicia debe ser para todos indigenas y no indigenas, que triste que no podamos y creo que lamentablente no podamo usar la palabra Guatemaltecos.

      Recuerden que lo mas cruento de la guerra se vivio en la región Ixil donde los terroristas del EGP utilizaban las tacticas realizadas por el Vietcong (inmiscuirse con la población civil, sea como escudos humanos, que cobardía , o como participes en la guerra como militantes. ¿Culpables? Todos!!!!!!

      ¿La vida sin libertad es vida? ¿Que se creo primero el huevo o la gallina?

  7. Un artículo que he estado esperando desde hace tiempo. Es un puente maravilloso hacia los argumentos que son irrefutables. El punto de encuentro es el respeto a la vida. Necesitamos más de esto. De esto va el diálogo. Gracias infinitas por sus palabras.

  8. Una pregunta Guillermo:
    No comprendo esto: ” Aprovechándose de estos grupos indígenas; la guerrilla los manipuló y utilizó como escudos humanos y fuente de provisiones”. Escudos humanos en qué sentido?
    Acaso disparaban detrás de los niños, mujeres o ancianos? Hazme favor de aclarar el concepto escudo, porque según yo, tal vez sería mejor decir “se mimetizaban entre la población”. Quedo a la espera de la aclaración. Gracias y muy buen artículo. Felicidades.

    • “Escudos humanos” utilizado como una figura del lenguaje para no entrar en detalles (este post no buscaba ser una narración de todos los contactos de la guerrilla – ejercito – civiles). Un ejemplo sobre la manera en que fueron utilizados es,

      “Con gran frecuencia los militares, ahorrándose el esfuerzo, obligaron a los patrulleros (civiles), o incluso a simples vecinos de los mismos pueblos, a matar a cuchilladas o a garrotazos a los que eran acusados de guerrilleros o de algún tipo de colaboración con la guerrilla. Esto introducía un ingrediente psicológico de gran crueldad, pues los verdugos -for­zados a ello- eran casi siempre miembros de la misma comunidad que las víctimas, a veces unidos por lazos de amistad o incluso de parentesco directo con las mismas personas a las que eran obligados a matar.”

      Y continúa,

      “El 24 de mayo de 1982, casi un mes después de haber creado las PAC en San José Sinaché, el teniente, acompañado de unos 40 soldados, reunió a los patrulleros del municipio de Zacualpa frente a la iglesia de San Antonio Sinaché, comunidad vecina a San José Sinaché. A esta reunión asistieron alrededor de 800 patrulleros de varias aldeas vecinas (…). El teniente ordenó luego que los patrulleros de San José Sinaché formaran una fila. Frente a ellos se encontraban los soldados y detrás el resto de los patrulleros. Los despojaron (a los de San José) de sus palos y machetes.”

      “El teniente ordenó que los soldados ataran a cada uno de los tres patrulleros a los cipreses, frente a la iglesia, con las manos amarradas por detrás. El teniente entregó un machete al resto de los patrulleros de San José Sinaché. Al primer patrullero de la fila le increpó: ‘Vos, mátalo a éste. Si vos no lo matás te mato a vos’. Les ordenó que no propi­-naran machetazos que pudieran matar a sus compañeros rápidamente, pues su muer­te de­bía ser lenta. Comenzaron por Martín Panjoj Ramos. Le tocó el turno a un amigo suyo y Panjoj le suplicó, mostrándole el cuello: ‘Dámelo aquí de una vez’. Entonces el teniente insistió en que debía hacerse ‘despacito, que hay que aguantar bastante’. Cuando Martín Panjoj murió, el teniente expresó que era una ‘lástima que no aguantó bastante, sólo con tres machetazos se fue’.”

      “Manuel Toll Canil murió después de cuatro machetazos. Antonio Castro Osorio fue mache­teado seis veces; en una de las tandas intervino incluso un familiar; pero como tarda­ba en morir, un soldado le dijo al teniente: ‘¿Qué vamos a hacer? Este pisado no se muere.’ El teniente ordenó que le partieran la cabeza. Entonces, el soldado le quitó la cabeza (…). Doce patrulleros tuvieron que pasar dando machetazos antes que sus tres compañeros murieran. Una vez muertos, hacia las siete de la noche, el teniente ordenó a los propios patrulleros de San José Sinaché que los enterraran y dijo, señalando a los cadáveres: ‘Si no entregan a todos los de la guerrilla, así les vamos a hacer a ustedes’.” (Caso CI 53, San José Sinaché, Zacualpa, Quiché, mayo, 1982)

  9. Felicitaciones no solo a usted, sino a los demás participantes por dejar a un lado cualquier descalificación personal como elemento de debate. Hasta este momento las contribuciones han sido mesuradas e inteligentes. Sus refutaciones sustentan su posición pero no descalifican las contribuciones de los demás . Es mi opinión que la “vida feliz” que mantiene su tesis como el elemento de búsqueda del humano no es mas que la practica individual de la libertad, por lo que no se puede inferir que la “vida feliz” sea superior. La felicidad es un estado de animo que el individuo obtiene cuando, según sus valores, percepciones y mores correspondan a su actuación. Es mas feliz un calvinista acético que una diva de show de televisión? Imposible de determinar. Sin embargo es la libertad de sus actos la que los conmina a actuar según sus propias convicciones y mores, siempre que estas no dañen a ninguna otra persona y que se circunscriban al grupo de reglas básicas que el grupo donde se este actuado ha adoptado como propias. No existe guerra limpia. De esa premisa hay que entender que un conflicto belico tenga siempre victimas inocentes. Las famosas platicas de paz entre, militares guerrilla se llevaron a cabo por casi una década entre el momento de la perdida real en el campo de batalla y la firma de la “paz”, y no fue sino en una de las ultimas reuniones que la “amnistía” fue propuesta… oh sorpresa por parte del grupo guerrillero. Las cientos de horas anteriores fueron negociaciones en donde se cedieron por parte del los diversos actores del gobiernos que participaron, cientos de modificaciones “estructurales” que debían ser respaldadas por un Referendum de modificaciones a la constitución. Dichas modificaciones no fueron referendadas por la población en lo que se convirtieron en el fisco mas grande de los dirigentes guerrilleros. A partir de ese momento, su participación como grupo político ya no era “prohibido” y su ideología podía participar en iguales condiciones que cualquier otro grupo político. Todos conocemos los magros resultados. En contraposición en El Salvador el FMLN tomo la ruta corta de terminar el conflicto y usar su base poblacional de influencia para participar de forma casi inmediata de elecciones a puestos populares. Una vez obtenido estos resultados, los cambios “estructurales” podían ser puestos en movimiento. Todos conocemos esos resultados. De un dia para otro, decenas de alcaldías estaban en manos del FMLN y un congreso con una participación fuerte fue el resultado inmediato. Hoy dos décadas después, tienen el poder obtenido en elecciones limpias. Por que tanto análisis? Porque hoy estamos siendo llevados a una esquina en una lucha poco limpia. La introducción de la amnistía fue pactada entre los mismos elementos que participaron directamente en el conflicto, y con eso, desde ese momento se vedo la “justicia” que hoy se invoca para las victimas inocentes. No defiendo ningún acto de guerra, ni ninguna atrocidad comentida, pero no es correcto invocar un genocidio de una etnia cuando el conflicto era, y sigue siendo político. Tratar de recuperar espacios políticos, que hace mucho tiempo perdieron, montando un proceso judicial que no ha sido llevado si dar el debido proceso al defendido, es aceptar perder mi libertad. La justicia es UNA, sin ningún tipo de adjetivos antepuestos, social, política, mediatica o divina.

  10. Nota: Él no lidero el Golpe de Estado. Ya que se había consumado el mismo, un grupo de oficiales lo llamó, para que tomara las riendas. Pongo ésto solo para aclarar ése hecho, no defendiendo ni negando otra cosa. Solo pretendo que no se pierda la historia original.

Please keep it civil

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